viernes, 10 de diciembre de 2010

CONCENTRACIÓN EN LA LLAMA DE UNA VELA

La finalidad de esta práctica, muy común entre las diferentes culturas, es muy diversa, pues abarca penetrar en la consecución de la capacidad de concentración y hasta la experiencia mística directa con los elementales del fuego: las Salamandras, elementales ígneos de los que tanto habla la literatura esoterísta y ocultista.



PRÁCTICA

Primero debemos sentarnos, preferiblemente, en el suelo, en posición oriental. Después debemos relajar nuestros músculos y nervios, así como nuestra mente.
Una vez conseguido una relajación básica para la práctica, nuestra vista debe fijarse en la llama de la vela, que naturalmente debemos haber encendido previamente, también nuestros sentidos deben concentrarse en ese fin.
Debemos hacernos conscientes de como danza aquella flama, y el sonido que provoca con sus movimientos, el calor que libera, el olor que despide, etc.
En nuestra mente debe existir sólo la llama de la vela, todo pensamiento que aparezca en la pantalla de la mente, simbólicamente, será quemado por dicha flama, desapareciendo de inmediato hasta llegar a la quietud mental.
Finalmente debemos llegar a sentirnos parte de aquella llama, y escudriñar hasta lograr ver aquello que anima y da vida al fuego.
Con esta práctica se logra la perfecta concentración del pensamiento.

5 comentarios:

  1. Muchas gracias por este aporte. La relajación es una buena terapia para la agresividad con que nos toca vivir en este mundo de prisa y descontrol.

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  2. Muchas gracias por la práctica. Con la falta que hace hoy en dia la concentración, y lo fácil que parece.

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  3. Lo que parece más sencillo puede darnos experiencias muy positivas.

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  4. la concentracion es el arma mas poderosa para la mente

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  5. Que buen articulo

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