sábado, 10 de diciembre de 2011

PITÁGORAS

Véase también: BIOGRAFÍA DE PITÁGORAS - LOS VERSOS AUREOS
Pitágoras

A lo largo de su prolífica obra el Venerable Maestro Samael Aun Weor nos dice en su libroTarot y Kábala que la Kábala es la ciencia de los números. El Universo esta hecho con la Ley del Número de la Medida y del Peso; las Matemáticas forman el Universo.Los números son entidades vivientes.

Si analizamos la historia desde donde nos es dado hacerlo podremos verificar a simple vista que siempre en determinadas épocas aparece como estrella fugaz entre la humanidad seres extraños que fuerzan la atención de toda una época. No son héroes, ni conquistadores, ni fundadores de razas; aparecen, brillan, desaparecen y el mundo tras su partida, parece no haber cambiado; pero durante su brillante manifestación, todas las miradas han estado fijas en éllos. Los tenidos como sabios hasta entonces han estado confundidos con sus palabras; los hombres de acción se han extrañado de encontrar a esos individuos que les dominaban sin esfuerzo; la multitud les ha seguido, sintiendo en ellos una bondad desconocida, un poder escondido compasivo con la debilidad humana. Estas comparaciones no son el patrimonio de una raza o de un siglo; por mas que nos remontemos en la historia, tanto en Oriente como en Occidente, a cada vuelta del camino, uno de esos hombres se nos presenta.

Vamos a hablar de Pitágoras .

Se cree que nació en la isla griega de Samos el año 570 a. C. Sus padres fueron Mnesarco y Pitays, los cuales se hallaban entre las familias más ricas e influyentes del lugar. Pitays yendo con su esposo en peregrinación a un santuario de Siria encontró a una sacerdotisa que le dijo “ EL HIJO QUE ESPERAS SERÁ TAN EXTRAORDINARIO QUE SU RESPLANDOR EMPALIDECERA EL BRILLO DE TODOS LOS SABIOS QUE LE HAN PRECEDIDO Y EL DE LOS QUE VENDRAN DESPUES”.
Samos

Ya de pequeño dio muestras de su inteligencia y poderes. Renunció a un viaje en barco al haber previsto con dos días de antelación la llegada de una tormenta que hundiría mas de 50 barcos. Mucho se lamentó en Samos no haber atendido los consejos de ese muchacho de 15 años. La isla estaba gobernada por Polícrates, un tirano que gustaba verse rodeado de los mas famosos adivinos, poetas, arquitectos, científicos, etc. Por ello Pitágoras fue invitado a compartir mesa con el tirano. Allí gracias a su poder adivinatorio predijo la muerte que sufriría Polícrates 55 años mas tarde. Sería descuartizado en una cruz por sus enemigos. Esto le llevó a formularse uno de sus pensamientos más célebres.

"EL CUERPO ES UNA TUMBA".

En efecto por mucho que nos cubramos los humanos con sedas y joyas y nos vistamos con trajes que nos den el aspecto de dioses, nunca podremos librarnos del fatal destino de acabar en el sepulcro.
Tales

Entró en contacto con uno de los sabios más celebres de aquellos tiempos, PERECIDES DE SIRO, quien le habló sobre el recuerdo de vidas pasadas, descubriéndole que en otra existencia fue ETALIDES, también le recordó cuando vivió en la guerra de Troya, dentro de diferentes cuerpos humanos sin excluir el de una famosa ramera. Lo más interesante de todo esto es que llegó a comprender la inmortalidad del ALMA.

En una segundo etapa estuvo en Mileto donde conoció a TALES, quien tenía una escuela, personaje que ha llegado hasta nuestros días gracias a su famoso Teorema que lleva su nombre. Tuvo también como maestro a Anaximandro, quien consiguió trazar un mapa del universo que rompió muchos de los mitos existentes y, a la larga, le permitiría trazar un zodiaco bastante aproximado al que hoy conocemos. También descubridor del reloj de Sol.

Tales de Mileto había conocido los grandes misterios de los sacerdotes egipcios, pero no los transmitió a Pitágoras. Se limitó a decirle que fuera a Egipto, donde se guardaban unas ciencias que le maravillarían. No le fue fácil ser aceptado por los maestros egipcios, pero finalmente lo consiguió llegando a permanecer veinte años en las misteriosas escuelas egipcias, lo que le convirtió en el segundo griego que obtenía tal honor. Algunos dicen que fue el primero ya que Tales de Mileto no estuvo nada mas que ocho años. 20 años de aprendizaje es mucho tiempo, y para Pitágoras supuso algo menos de un cuarto de su vida completa. En Egipto concibió su famoso Teorema respecto a los lados del triángulo recto, que dice: En todo triángulo rectángulo la hipotenusa al cuadrado es igual a la suma de los cuadrados de los otros dos lados o catetos.

Son muchos los arqueólogos-matemáticos que han demostrado que los constructores de las pirámides se servían de recursos geniales. Existía una matemática secreta. Lo curioso es que Pitágoras no dejó constancia de estos conocimientos. El concedió a los números y a las matemáticas un valor esencial en todas las parcelas de la creación universal: eran símbolos místicos que bordeaban lo divino.

El historiador griego Jámblico, que es considerado un pitagórico, escribió lo siguiente:

"Pitágoras permaneció en los lugares sagrados de Egipto durante veinte años, Allí practicó la astronomía y la geometría; mientras era iniciado en todos los ritos de los dioses, hasta que fue llevado a Babilonia por las tropas de Cambiases como prisionero de guerra.
Mientras estuvo allí se asoció de buen grado con los Magos, que también se alegraron de tenerlo, y fue instruido en sus ritos sagrados y aprendió una forma muy mística de dar culto a los dioses. También llegó al más alto grado de perfección en aritmética, en música y en las otras ciencias matemáticas que enseñaban los babilonios. Allí siguió por espacio de unos quince años aproximadamente. Volvió a Samos a la edad de 56 años. Una vida de permanente ascetismo había permitido que nuestro personaje ofreciese el aspecto de un hombre de unos treinta años, a pesar de haber cumplido los 56. Cuando llegó a Samos en el 513 a. C., los viejos y las gentes de su edad tardaron en reconocerle, pues había partido de allí con el juvenil aspecto de un veinteañero. Llegaron a creer que se encontraban ante el hijo del famoso sabio. "

Cuentan que fue invitado a una opulenta comida en el palacio de Polícrates, y se negó a comer lo que le iban sirviendo. Pidió que le trajeran un vaso y una jarra de agua y como alimento un puñado de aceitunas. Tal actitud dejó estupefactos a los demás comensales, por lo que levantándose dijo:

"Todos los que nos encontramos aquí somos unos cuerpos a los que nos espera la tumba. El lujo y la vanidad los considero vestidos inútiles ante la necesidad de purificarnos. Samos nada más que es una partícula del Hades, por lo que tarde o temprano se esfumará bajo las lagrimas del tiempo. Vivid en armonía con vuestra conciencia, y tened presente que la maldad de los hombres es el peor freno a la felicidad que espera a los bienaventurados allí donde se cultiva la flor de oro."

Ante la necesidad de contar con discípulos tuvo que pagar a un joven para que aceptara sus enseñanzas. Este después fascinado por los conocimientos de su maestro atrajo a veintiocho alumnos más. Pitágoras hablaba a éstos oculto detrás de una pequeña cortina.

 Dos de las primeras preguntas de su doctrina eran éstas:

- ¿Qué es lo más sabio y elevado?
- El número - contestaban los jóvenes a coro.
- ¿Qué es lo más hermoso?
- La armonía.

Pitágoras tenía tanta fe en los números como eje central de todo lo existente, hasta lo inmaterial, que no dejaba de buscar elementos de apoyo. Se cuenta que un día que paseaba por la ciudad, al pasar delante de una herrería, le pareció que el golpeteo del martillo sobre el yunque no era regular. Esto le llevó a colgar en una serie de cuerdas de igual tamaño y grosor unos pesos distintos, para comprobar las variaciones de sonido. Pero los resultados no le convencieron. Finalmente, utilizó un monocordio con el propósito de medir las longitudes necesarias para conseguir las diferentes variaciones de la octava.

De esta manera descubrió la Ley de los intervalos musicales, que hasta aquel momento se había considerado inalcanzable. El experimento de las cuerdas sonoras ya había sido intentado por los sacerdotes egipcios y los magos babilonios. Fue al sabio de Samos el que correspondió el honor de triunfar, para seguir convencido de que gracias a los números se podía conocer la totalidad del mundo.

Lo que realmente seducía de su enseñanza a sus discípulos era cuando les hablaba de Palingenesia o el proceso de continua transformación de la materia. Especialmente en lo que concernía a los seres humanos y sus reencarnaciones. Pitágoras al tener la consciencia despierta había visto sus reencarnaciones. Podía contar con toda claridad sus distintas peripecias siendo Aetálides, hijo de Hermes, luego en el cuerpo de Eufornio, el héroe troyano al que arrebató la vida Menelao, y cuyo escudo pudo reconocer al verlo colocado en un templo. También fue Hermotimes el rapsoda, y Pirro, un humilde pescador de la isla de Delos.

Algunos biógrafos de Pitágoras han apuntado que varios de los milagros atribuidos a éste fueron tan sonados, que corrieron por todo el Mediterráneo. Con el paso del tiempo fueron atribuídos a otros personajes y, curiosamente, aparecen reflejados en el Nuevo Testamento como realizados por Jesús. El hecho de que el Maestro de Samos pudiera ser visto en Crotona y en Metaponte el mismo tiempo, se atribuye a que poseía la facultad de andar sobre las aguas. Como las dos ciudades se encontraban en la costa, los habitantes de ambas le contemplaron mientras realizada este prodigio. También se decía que poseía el don de hablar con los animales, por eso consiguió tranquilizar a un toro salvaje y devolver un oso a las montañas.

Una noche en Crotona Pitágoras y los suyos fueron invitados a cenar en casa de Milias, célebre comerciante. Una mesa fastuosa aguardaba a los importantes comensales.
Entonces el Maestro de Samos pidió que se vaciara la mesa, ya que él y los suyos se limitarían a comer una sopa de verduras, un asado de calabaza y pan. Esto provocó la ofensa del anfitrión. Pitágoras habló:

-Has vuelto a recuperar tu viejo orgullo, Milias de Crotona. Algo normal en ti.
-Pero ¿por qué decís eso, extranjero? ¿Acaso pretendéis confundirme después de haber despreciado mi comida?
-Tranquilízate que todo tiene su explicación. Me refiero a que hace doscientos años tú fuiste el orgulloso rey Midas de Frigia.
-¿A qué os estáis refiriendo...? – preguntó el comerciante, totalmente anonadado.
Rey Midas
Muy despacio se fue convenciendo, a medida de que escuchaba a Pitágoras, de que no le mentía. Y tanto creyó lo que acababa de serle revelado, que unas semanas más tarde viajó a Frigia, para llevar a cabo sobre la tumba del rey ciertos rituales que el Iniciado le había recomendado.

Este proceso de recuerdo de vidas pasadas lo practicó el Maestro de Samos con otros hombres y mujeres de Crotona, pero sin convertir esta práctica en espectáculo de feria.

Doctrinas básicas

Los pitagóricos asumieron ciertos misterios, similares en muchos puntos a los enigmas del orfismo. Aconsejaban la obediencia y el silencio, la abstinencia de consumir alimentos, la sencillez en el vestir y en las posesiones, y el hábito del autoanálisis. Los pitagóricos creían en la inmortalidad y en la transmigración del alma.

Teoría de los números




Entre las amplias investigaciones matemáticas realizadas por los pitagóricos se encuentran sus estudios de los números pares e impares y de los números primos y de los cuadrados, esenciales en la teoría de los números. Desde este punto de vista aritmético, cultivaron el concepto de número, que llegó a ser para ellos el principio crucial de toda proporción, orden y armonía en el universo. A través de estos estudios, establecieron una base científica para las matemáticas. En geometría el gran descubrimiento de la escuela fue el teorema de la hipotenusa, conocido como teorema de Pitágoras.


Astronomía




La astronomía de los pitagóricos marcó un importante avance en el pensamiento científico clásico, ya que fueron los primeros en considerar la tierra como un globo que gira junto a otros planetas alrededor de un fuego central. Explicaron el orden armonioso de todas las cosas como cuerpos moviéndose de acuerdo a un esquema numérico, en una esfera de la realidad sencilla y omnicomprensiva. Como los pitagóricos pensaban que los cuerpos celestes estaban separados unos de otros por intervalos correspondientes a longitudes de cuerdas armónicas, mantenían que el movimiento de las esferas da origen a un sonido musical, la llamada armonía de las esferas.


La vida de Pitágoras está llena de momentos en los que sus actos rezuman la enseñanza superior, la enseñanza de un Maestro de Misterios sin lugar a dudas. En el Templo de las Ninfas en Crotona, lugar donde mas brilló el Enseñanza de este Maestro, servían como base los VERSOS AUREOS, que fueron recopilados posteriormente por Hierocles, discípulo de Plutarco de la Escuela Alejandrina. De ellos reproducimos algunos a fin de que podamos meditar desde una reflexión profunda la Gnosis que llevan implicita.

· Primero has de adorar a los Dioses Inmortales, como ha quedado establecido y ordenado por la Ley.
· Respeta el Juramento y, después a los Héroes, todos ellos tan provistos de bondad y rodeados de Luz.
· Por lo mismo no olvides a los Genios terrenales, a los que debes de prestar la atención correspondiente.
· Sobre todo honra a tus padres y a tus parientes mas cercanos.
· Realiza sólo aquellas cosas que no puedan dañarte, y reflexiona antes de llevarlas a la práctica.
· No consientas que el sueño cierre tus párpados al acostarte.
· Nunca dejes de buscar la amistad de todos aquellos que se distinguen por su virtud.
· Considera que es propio de un infeliz el hablar o actuar sin una noble premeditación.

RELAJACIÓN POR EL COLOR AMARILLO

La relajación por medio del color amarillo tiene por finalidad conseguir una profunda relajación psico-física para, posteriormente, poder profundizar en la práctica de meditación, transmutación, astral, etc.

PRÁCTICA

En una posición cómoda (tumbados en una alfombra o bien sentados en un sofá o al estilo oriental), colocamos nuestras manos de manera tal que no queden tensas y vamos soltando los músculos del rostro con el fin de relajarlos, observando que la mandíbula no esté presionada, es decir, que los dientes no estén apretados entre sí.

Relajaremos los músculos de los párpados, que se sientan como pequeñas nubes que descansan sobre nuestros ojos; seguidamente imaginaremos un color amarillo agradable brillante que va envolviendo suavemente nuestros pies como una seda, primero el pie derecho lo envuelve totalmente, la piel, los músculos, los huesos que integran y constituyen el pie derecho.

Luego continuaremos con la pierna izquierda, desde el pie hasta la cadera, ambas piernas quedan envueltas con ese color amarillo. Se continúa con la región del vientre, imaginaremos como la pelvis queda totalmente envuelta por ese color amarillo, dejando todo este contorno plácidamente relajado, sin tensión alguna;

Seguidamente esa sustancia amarilla relajará toda la región del tronco y toda la región del tórax, adquiriendo cierto tipo de elasticidad que termina con esas tensiones de la vida cotidiana; ahora seguiremos imaginando como esa sustancia amarilla envuelve toda la mano derecha, antebrazo, brazo, para luego continuar con el brazo izquierdo.

Por último seguirá con la espalda, columna, cuello, para pasar en última instancia a toda la cabeza y rostro. Así todo nuestro cuerpo físico queda envuelto con el color amarillo y totalmente relajado.

Desde ese momento nuestra Alma podrá irrumpir en los misterios, y lo oculto será develado.

EL MUÉRDAGO

Arnold Krumm-Heller
 Tomado de "Plantas sagradas" por el Dr. Arnold Krumm-Heller

La publicación de este artículo no pretende sustituir, en ningún caso, la necesidad de un diagnóstico y tratamiento médico. El cuidado de la salud así como los resultados obtenidos con la posible aplicación de los sistemas aquí descritos es responsabilidad única del lector.



* * *


Se da este nombre a las plantas del género Víscum. Arbusto parásito sobre árboles con chupadores corticales que se encuentran, más principalmente, en los álamos, sauces, perales, manzanos, abedules, tilos, abetos y nogales. Es relativamente raro en los robles y aun más en la vid.

Dice la Leyenda:

Báldur
Al nacer Báldur, hijo de Odín y de Freya, hizo su madre conjurar todas las cosas... De ese modo, ni las armas mismas, harían daño jamás al nuevo infante. Así transcurrió su niñez... Pero al cabo del tiempo, siendo ya hombre Báldur, fueron los dioses secundarios a probar la eficacia del conjuro y entonces le maltrataron de intento arrojándole piedras y lanzas. Fue inútil. El encanto subsistía haciéndole invulnerable contra todo peligro material...

Loke
Enterado Loke, el malo eterno, hace saber que el conjuro no alcanzaba a todas las cosas. Faltaba el muérdago, que era el mágico arbusto de virtudes admirables. Acto seguido, hicieron una lanza de esta misma planta que fue arrojada sobre el dios, dándole muerte.

Los dioses entonces, pesarosos de su obra, lloraron por Báldur cuando no había remedio para salvarle del Hel. Pero una diosa, sabedora del caso, trató de ofrecer un remedio infalible recomendando una bebida de muérdago. He aquí que la bebida se aplicó y Báldur fue devuelto a la vida con la misma planta que le había matado...

Quien haya pasado Navidad en Inglaterra recordará, que los ingleses adornan los techos de sus casas con ramas de muérdago. Algo semejante ocurre en Alemania y algunos países nórdicos. Todos dicen, que esta planta trae suerte y que es un gran amuleto vegetal, sobre todo, el Viscum album de los manzanos de Bretaña.

Pero la fama no es reciente. Ya Plinio refiere, que los Celtas y con ellos la Sociedad Secreta de los Druidas lo veneraban. Si vamos a buscar las fuentes que sirvieron a Plinio para esta información, nos encontramos con Teofrasto, discípulo de Platón y Aristóteles, (371 años ante de la era cristiana) quien, al escribir su Historia Plantarum, se ocupa largamente del roble o encina brava y entonces describe esa planta parásita del muérdago. Teofrasto, a su vez, encontró manuscritos anteriores donde ya se dice que en épocas muy remotas, fue traído por los dioses a la Tierra para servir de panacea y amuleto.

Son los zorzales en realidad, los que verdaderamente comen ese fruto del muérdago y luego con su excremento van dejando la semilla en ciertas aberturas de los árboles donde nace. El más apreciado, es el que brota en el roble y en la vid por ser tan rara su aparición sobre estas plantas.

Precisamente el nombre de los Druidas, tiene su etimología en la palabra griega Drys, que significa Roble. Por eso a los Druidas, se les llamaba los HOMBRES DE ROBLE y sólo veneraban, aquel que tuviera muérdago. Es decir, aquel en que Dios había puesto su señal, dotándole de esta planta misteriosa.

Desde hace muchos años usamos nosotros (Dr. Arnold Krumm-Heller)  con éxito maravilloso el muérdago contra la arteriosclerosis que es una de las enfermedades más comunes y de las que más enfermos arrastran a la tumba. Sin embargo, la mayor parte podría sobrevivir a esa enfermedad, si a última hora mantuviera firmes las paredes arteriales dándoles la elasticidad necesaria.

La arteriosclerosis es debida a la saturación de las secreciones calcáreas en las paredes arteriales que a su tiempo se rompen como pasa a las mangueras de goma de un jardín ya viejas por el uso. Así como éstas recobran su elasticidad frotándoles grasa, las arterias deben recobrarla también extrayéndoles cal. Para esto, la medicina escolástica, sólo receta yodo, pero vemos en la práctica que no ofrece resultado alguno.

Nosotros, en cambio, damos el muérdago. ¿A qué se debe su aplicación?.

Toda planta, aun después de cortada en trozos, triturada o extraído su jugo, no abandona jamás sus condiciones astrales genuinas. El muérdago, en este caso, viene sediento de cal. Como no tuvo suelo donde obtenerla, la poca que posee la extrajo del Árbol en el que fue parásito y al llegar al interior de nuestro organismo, trata por última vez y se esfuerza en cumplir su deseo nativo impregnándose de cal que arranca a las paredes de las arterias mismas. Con ello, les devuelve elasticidad, facilita la circulación y evita o cura por este proceso, la arteriosclerosis.

Razón tuvieron los Antiguos para afirmar que esa planta prolongaba la vida. Así es en efecto. Un médico cualquiera, puede medir la presión arterial a poco de tomar el Muérdago y así comprobará que la acción es inmediata.

Pero hay también otras muchas enfermedades donde hace maravillas. Renault, en la Société de Terapeutique, ha dicho, que no hay nada que pueda curar una hemoptisis más a prisa y con más precisión que el extracto de muérdago. Esto ha dado lugar, a que muchos médicos lo recomienden contra la tuberculosis. Ya en Francia, se está poniendo para la arteriosclerosis una solución de esta planta en inyecciones intravenosas, pero todo este aparato no es más que con miras al dinero. Para obtener un franco resultado, que todo enfermo puede comprobar, basta que él mismo se haga su infusión.

Hay una cantidad muy bien proporcionada de tanino en el muérdago que es muy medicinal. En centenares de análisis hemos encontrado que el procedente del álamo es el que tiene menos cal en el tronco, disfrutando de mayor abundancia en las hojas.

Cultivándolo de intento como lo hacemos nosotros y observando las reglas astrológicas precisas, hemos sacado un extracto que ofrece resultados sorprendentes. Las experiencias alquimistas, hechas en frío, nos dieron dibujos en Oro y Rosas que vinimos a corroborar por el sistema capilar.

He aquí las propiedades de esta Planta Sagrada que tan preciadas ventajas está proporcionando a los enfermos.

sábado, 26 de noviembre de 2011

EL ESOTERISMO DE LA NAVIDAD

Toda religión tiene unas de terminadas fechas claves, el cristianismo no es una excepción y su fecha clave es la Navidad, día del nacimiento de Jesuá Ben Pandirá (Jesús el Cristo).

La vida de todo Cristo tiene una parte exotérica y otra esotérica. La parte exotérica se refiere a su historia, nacimiento, vida y muerte meramente física. La parte esotérica es la más importante, la razón de existencia del Cristo. Esta parte normalmente está velada al vulgo y sólo tienen acceso a ella los INICIADOS a los Misterios del Fuego. Por eso, la vida de todo Cristo viviente es mal comprendida y resulta incongruente si se estudia a la letra muerta.
Nacimiento de Jesús

Poniendo como ejemplo a Jesús el Cristo, dicen las Sagradas Escrituras que su primer milagro fue en las bodas de Canaan y consistió en que el Cristo transmutó o transformó el agua en vino. Haciendo una pequeña reflexión sobre el asunto, veremos que no está en su lugar el que un Maestro de perfecciones como es Jesús el Cristo se dedique a fabricar más vino para que los asistentes a las bodas se siguieran emborrachando, perdiendo así su conciencia y aumentando el asqueante EGO de la Borrachera, como tampoco es muy sensato pensar en un Cristo furioso, iracundo y violento, expulsando a latigazos a los sorprendidos comerciantes y mercaderes que negociaban y vendían junto al templo. Definitivamente la Gnosis enseña a estudiar la parte esotérica de la vida y muerte de los grandes Avataras de la humanidad y así florece la claridad, la luz que es la sabiduría inmortal y el mensaje que estos grandes Maestros entregaron.
Krishna

El primer milagro de Jesús el Cristo representa, esotéricamente hablando, la transmutación de las energías sexuales mediante las bodas alquímicas, éste sin duda es el primer paso para realizar la gran obra del Padre. Conforme se trabaja en el Camino lniciático, hay que arrojar a los mercaderes de nuestro templo interior, es decir, eliminar los defectos de nuestra psiquis mediante el látigo de la Voluntad Consciente para que pueda oficiar algún día nuestro Cristo Intimo. Cristo no es una persona o individuo particular, el Cristo es una energía Cósmica, Logoica Universal que se manifiesta en cualquier esencia debidamente preparada, un día se manifestó en Jesuá Ben Pandirá, pero igualmente en otros días cósmicos se manifestó a través del Cristo Mexicano Quetzalcoatl, o del Cristo Hindú Krishna, (cuyo evangelio es semejante al de Jesucristo), también la energía Crística se ha manifestado a través del Yogui Babaji, Sanat Kumara, (fundador del Gran Colegio de Iniciados de la logia Blanca), Juan el Bautista, Kout-Humi, Hermes, Osiris, etc. Sin embargo diremos que Jesús el Cristo es el más alto Iniciado Solar del Cosmos.
Quetzalcoalt

Entre los chinos, el Cristo es FU-JI, que nace milagrosamente por obra y gracia del Espíritu Santo. Dice la historia china: «Paseándose una Virgen llamada Hoa-sé por la orilla del río, se conmovió y se vio rodeada por un resplandor maravilloso y sus entrañas concibieron; transcurridos doce años, el día cuarto de la décima luna, a media noche nació FU-JI, llamado así en memoria del río a cuya orilla fue concebido.

Entre los antiguos mexicanos, como anteriormente expusimos, el Cristo fue Quetzalcoatl, que fue el Mesías y transformador de los toltecas. «Estando un día la Virgen Chimalmán con sus dos hermanas, se les apareció un enviado del cielo. Las hermanas al verle murieron y ella oyó de boca del enviado que concebiría un hijo y concibió al instante, sin obra de Varón».
Belenos

El «Kristos» de los eddas germanos y los Cristos nórdicos Odin, Wotan y Beleno, también nacieron el mismo día y el mismo mes que Jesús el Cristo, y todos nacieron igualmente de una Virgen. ¿Acaso Krishna, (el Cristo hindú), no fue concebido por la Virgen Devaki, por obra y gracia del Espíritu Santo y transportado al establo de Nanden, en donde los Dioses y Maestros fueron a adorarle?

La Virgen madre de los Cristificados, es la Divina Madre Kundalini de los indostanes, la Madre Cósmica, el Dios Madre, el Amor Universal llamado también María, Maya, Maia, lsis, Rea, Tonantzin, etc.
Osiris, Isis, Horus
Trinidad

Todo Cristo tiene y debe encarnar la tríada logoica o sephirótica, que es lo mismo que la Santa Trinidad del cristianismo; el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Para los hebreos Kether,Chokmah y Binah. Para los egipcios; lsis, Osiris y Horus. Para los Aztecas; Tonantiuh, Quetzalcoatl y Tonantzin. Para los hindús; Brahma, Vishnú y Shiva, etc. Por todo esto, diremos que toda religión es una perla engarzada al collar de la Sabiduría. Todo aquel que está en contra de otra religión que no sea la suya, definitivamente no ha comprendido nada de su propia religión, porque todas las religiones son auténticas, no obstante, conviene distinguir entre religión y los religiosos.
Trinidad
Kabala


Trinidad Celta

Cuando una forma religiosa no es comprendida, sus seguidores caen en el fanatismo y cometen los peores crímenes que la psiquis humana puede concebir, por eso conviene hacer una plena diferencia entre religión y religiosos.

La Navidad por tanto, ya se celebraba antes del nacimiento de Jesuá Ben Pandirá y se seguirá celebrando después de que ya no exista el cristianismo, puesto que es una fiesta Cósmica que se celebra no sólo en nuestro planeta Tierra, sino en otros mundos de nuestra Galaxia, también habitados como el nuestro. Al mismo Jesús el Cristo, le ha tocado realizar el drama cósmico de su muerte en otros planetas del Cosmos para dar a conocer las claves de la auto-realización intima del SER. Jesús no ha sido el primero ni el último en encarnar al Cristo.

Cuando una forma religiosa ha cumplido su misión, se desintegra, desaparece, dando paso a otra nueva forma religiosa. Jesús el Cristo fue de hecho el Iniciador de una nueva era religiosa, Jesús fue una necesidad religiosa de la época. La casta Sacerdotal pagana, a fines del imperio Romano había caído en el más completo descrédito. Las muchedumbres ya no respetaban a los Sacerdotes y los artistas satirizaban en comedias a los Divinos Rituales, mofándose sarcásticamente de las Divinidades del Olimpo y del Averno (del Cielo y del Infierno). Es doloroso saber cómo esas gentes imitaban al Dios Baco (Dios del Vino, de la Sexualidad), en una mujer borracha, y otras veces como un borracho panzón montado en un burro; a la Inefable y bendita Diosa Venus la representaron como una mujer adúltera que andaba en busca de placeres orgiásticos, seguida por las Ninfas que eran perseguidas por Sátiros al frente de los Dioses Pan y Baco.
Baco
Venus, Baco, Cupido
Dios Pan

Por aquella época de decadencia religiosa, los pueblos de Grecia y Roma, ya no respetaban ni siquiera a Marte, el Dios de la guerra; le representaban sarcásticamente atrapado por la red invisible de Vulcano, en instante de pleno adulterio de su esposa, la bella Venus. No se salvó de la profanación ni siquiera Júpiter Olimpo, el Padre de los Dioses, pues le representaban sarcásticamente en muchas sátiras ocupado en seducir a las Diosas.

Por aquella época fue cuando muchos Sacerdotes Paganos se convirtieron en vagabundos y limosneros, las personas comunes se burlaban de ellos y así terminó la forma religiosa del Paganismo griego y romano.

El mundo necesitaba algo nuevo, la Religión Universal necesitaba manifestarse con una nueva forma y se manifestó por medio de Jesuá Ben Pandirá (Jesús el Cristo). El fue por tanto, el encargado de iniciar una nueva Era de religiosidad, para que todas las esencias necesitadas del Conocimiento Universal lo hallaran. El Concilio de Nicea en el año 325 de nuestra era, sirvió, no para crear un héroe, como suponen los ignorantes materialistas, sino para reconocer oficialmente una doctrina y un hombre que la encarnó y enseñó.

El Gnosticismo enseñado por Jesús es la Religión del Sol, del Fuego, el Cristianismo Primieval de los Dioses de la Aurora.

LA ESENCIA DE LAS COSAS

Milarepa
Milarepa fue un místico tibetano del siglo XI, cuyas enseñanzas se han transmitido bajo la forma de cantos.

 El "Canto de la Esencia de las Cosas" al que pertenece este fragmento, fue escrito en uno de sus retiros en las alturas del Himalaya.













El temporal, el rayo, la nube del sur.
Cuando se manifiestan, se manifiestan desde el mismo cielo.
Cuando se desvanecen, se desvanecen en el mismo cielo.
Arco iris niebla y bruma.
Cuando se manifiestan se manifiestan en el mismo aire.
Cuando se desvanecen se desvanecen en el mismo aire.
La substancia de todos los frutos y de todas las cosechas.
Cuando se forma, surge de la misma tierra.
Cuando se desvanece, se desvanece en la misma tierra...
Ríos espumas y olas.
Cuando surgen, surgen del mismo océano.
Cuando se desvanecen, se desvanecen en el mismo océano.
Pasión, anhelo y avidez.
Cuando surgen, surgen de la misma alma.
Cuando se desvanecen se desvanecen en la misma alma.
Sabiduría, iluminación, liberación.
Cuando surgen, surgen del mismo espíritu.
Cuando se desvanecen, se desvanecen en el mismo espíritu.
Lo exento de renacimiento, lo incondicional, lo inexplicable.
Cuando surgen, surgen del mismo ser.
Cuando se desvanecen, se desvanecen en el mismo ser.
Aquello que se considera como demonio.
Cuando surge, surge del mismo asceta.
Cuando se desvanece, se desvanece en el mismo asceta.
Porque estas apariciones son sólo un juego ilusorio de la esencia interior...

PLATÓN

Platón
Nació en Atenas probablemente en el año 427 a.C. pertenecía a una familia noble y eran ilustres tanto los ascendientes de sus padres como los de su madre recibió la educación física intelectual de los jóvenes de su época; es posible que haya seguido las lecciones del heraclitano Cratilo. En el año 407 sobrevino el acontecimiento capital de la vida de Platón: su encuentro con Sócrates. El maestro tenía entonces 63 años y el alumno 20. Platón debió seguir las lecciones de Sócrates durante ocho años.

Poco después de la caída de los Treinta, tres delatores acusan a Sócrates de corromper a la juventud y de no creer en los dioses de la ciudad; condenado a muerte, rehúsa evadirse y bebe la cicuta en el 399 a.C. Platón no estuvo presente en los últimos momentos de su maestro, relatados en el Fedón; pero esta escandalosa injusticia debió ser para él el prototipo del acto inicuo contra cuya repetición debía luchar todo filósofo.

Puesto que corría el riesgo de ser molestado por su condición de alumno de Sócrates, se refugió Platón enseguida con alumnos en Mégara; allí una célebre escuela los acogió, en ella entraron en relación con Euclides el Megálico. No se sabe con certeza cuál fue la duración posterior de su estancia en Atenas pero alcanzó presumiblemente los tres años.
Arquitas de Tarento

De ahí Platón partió para Africa; se detuvo en Egipto, luego en Cirenaica, donde frecuentó a Aristipo de Cirene y el matemático Teodoro. En este lugar los biógrafos de Platón dan diversas versiones del orden de sus viajes. Para unos habría regresado directamente a Atenas; para otros se habría dirigido a Italia meridional con el fin de conocer a los pitagóricos y en particular a Arquitas de Tarento. Es probable que en este período de la vida de Platón se sitúe la composición de las siguientes obras: Hippias menor, Alsibíades, Apología, Eutifrón, Critón, Hippias mayor, Cármides, Laques, Lisis, Protágoras, Gorgias y Menón.

Alrededor del año 388 abandona Italia (o Atenas según la otra tradición) para dirigirse a Sicilia. Allí, en Siracusa, reina un Griego de modesto origen, Dionisio I el Anciano, quien tiene en jaque a los cartagineses y se ha convertido en el amo absoluto de Sicilia. Su carta es fastuosa; los vicios que en ella reinan, numerosos; mas Dionisio es célebre. Platón intima con Dion, hermano político de Dionisio, quien tiene pretensiones de filósofo y admira a los Socráticos. ¿Qué sucedió en realidad? El filósofo compra un gimnasio y un parque situado en el noroeste de la ciudad y funda en ese lugar una escuela, la Academia.
Siracusa

Se trata de la primera escuela de filosofía organizada como una universidad, con su estatuto, reglamento, alojamiento destinado a los estudiantes, sala de conferencias, museo, biblioteca, etc. De todos los rincones de Grecia y del mundo mediterráneo concurren alumnos a seguir los cursos de Platón. En ésta época, sin duda, escribe El Fedón, El Banquete, El Fredo, El Ion, El Menexeno, El Eutidemo, El Cratilo y comienza La Republica. Hacia el año 367 muere Dionisio I el Anciano, y su hijo primogénito, Dionisio II el joven, asciende al trono; tiene 30 años y carece de mayor experiencia en los negocios públicos. Dion llama inmediatamente a Platón haciéndole ver las perspectivas que se ofrecen para realizar reformas políticas mediante la aplicación de las ideas que le son caras. El filósofo acude y deja a Eudoxio la dirección de la Academia.

Sin embargo, muy pronto Dionisio destierra a Dion y poco después a Platón, a quien había retenido algún tiempo en condiciones de prisionero. El monarca promete, no obstante, llamar pronto a uno y a otro. Vuelto a Atenas Platón permanece en ella seis años, y compone probablemente el Parménides, el Teeteto, el Sofista, el Político y el Filevo. En el 361, Dionisio invita nuevamente a Platón. El filósofo retorna con algunos discípulos, deja a Heráclides del Ponto la dirección de la Academia.
Atenas

Quizá Platón defendiera la causa de Dion ante Dionisio. Este, lejos de llamar a su pariente, confiscó sus bienes, obligó a la esposa de éste a casarse con el gobernador de Siracusa y forzó a Platón a permanecer en la residencia que le había asignado. Gracias a la intervención de Arquitas, fue liberado y pudo regresar a Atenas.

El filósofo permaneció en Atenas y debió de morir allí alrededor del 347 a.C.. En este período final de su vida continuó al frente de la Academia y escribió el Timeo, el Critias y Las Leyes, que quedaron inconclusas.

domingo, 20 de noviembre de 2011

MEDICINA NATURAL

Paracelso
“Aquel que puede curar enfermedades, es médico. Ni los emperadores, ni los papas, ni los colegios, ni las escuelas superiores pueden crear médicos, pueden conferir privilegios y hacer que una persona que no es médico aparezca como si lo fuera, puede darle permiso para matar, mas no pueden darle poder de sanar, no pueden hacerlo médico verdadero si no ha sido ya ordenado por Dios”. (Paracelso) .

Para ser médico verdadero se necesita adquirir sabiduría. La palabra “wisdom” (sabiduría) se deriva de vid (ver) y de don (juicio). Aquí se alude a lo que se ve con los sentidos del ALMA y del INTIMO; a los juicios sabios, fundamentados en las percepciones ultra-sensoriales, y no simples intelectualismos dogmáticos, ya en declinación y decrepitud, y a vanidosas suficiencias profesionales.

¿Cómo puede llegar a la sabiduría aquel que no ha desarrollado la clarividencia? ¿Cómo puede ser médico de los demás aquél que no es médico de sí mismo? ¿Cómo puede sanar a los demás aquél que no está sano en su psiquis y en su corazón?

Un hombre puede haber estudiado teóricamente el organismo humano y sus enfermedades, pero esto no quiere decir que tenga el poder de sanar, porque nadie puede recibir este poder de los hombres, sino de Dios.

En el país asoleado de Khen, allá en los lejanos tiempos del antiguo Egipto, los enfermos eran llevados a los templos augustos y sagrados donde se cultiva la hierática sabiduría.

Un sopor de eternidades pesa sobre los antiguos misterios. En la noche profunda de las edades parece percibirse allá, en la remota lejanía, el verbo delicioso de los viejos sabios que esculpieron su sabiduría en extraños relieves en los muros invictos.

Calles de esfinges milenarias contemplaron silentes millares de peregrinos venidos de distantes tierras en busca de salud y de luz. Rostros quemados por el sol ardiente de la Arabia feliz, gentes venidas de Caldea, mercaderes de Tiro, viejos Yoguis de la tierra sagrada de los Vedas...

La medicina fue siempre sagrada. La medicina fue el patrimonio bendito de los médicos magos. En esos olvidados tiempos del lejano Egipto, los enfermos se cubrían de aromas en los templos y el verbo inefable de santos Maestros los llenaba de vida.

Y en aquellas provectas edades, bajo los pórticos sagrados, exclamaba el sacerdote de Sais: ¡Solón, “ay hijo mío! Día llegará en que los hombres se reirán de nuestros sagrados jeroglíficos, y dirán que los antiguos adorábamos ídolos”.

Existen diversidad de escritos en revistas, periódicos ilustrativos y otros órganos de información en relación con la inquietud de la ciencia Oficial (medicina actual) para conocer la propiedad medicinal de muchas plantas y de brebajes que hombres humildes de todas las latitudes vienen usando desde tiempos inmemoriales con resultados sorprendentes.

El valor medicinal de muchas plantas hogareñas, cuyas virtudes curativas han venido transmitiéndose de generación en generación entre las amas de casa, está preocupando nuevamente a los hombres de laboratorio. El valor altamente científico de los ingredientes medicinales que desde remotísimos tiempos vienen usando con provecho sabios naturistas, no ha tenido aceptación franca por aquello de creerse que los preparados en vasijas rudimentarias (ollas de barro) están llenos de microbios y suciedades.

Ingentes cantidades de dinero se vienen gastando anualmente en todos los presupuestos económicos del mundo para influir sobre las gentes, a fin de extinguir el uso altamente curativo de las plantas y de sus preparados sencillos, en beneficio exclusivo de los grandes laboratorios de sociedades comerciales que se apoderan del derecho de curar a la humanidad, con menosprecio de las formas naturales que nos brindan las leyes inmutables.

Los modernos bioquímicos están estudiando los secretos profesionales de los "brujos" e investigando las hierbas de los curanderos de Azandes, África Central.

Las tribus indígenas del Alto Amazonas, están siendo requeridas por los científicos que exploran la manigua para obtener la revelación de sus secretos. Los Marrugits, magos  Bosquimanos (Africa) empiezan a suministrar enseñanzas secretas sobre las plantas, a los médicos facultados.

Bosquimanos
Muy conocido es el incidente del campesino servio que puso a Fleming en vía expedita para descubrir la Penicilina, secreto de la Naturaleza. Los grandes trust productores de penicilina han tenido el acierto de buscar la cooperación de comunidades misioneras para obtener de los médicos indios la revelación de secretos curativos, tal como el "piture", que poseen los indios Bosquimanos, que permite sanar las llagas de los leprosos y las úlceras cancerosas.

Zarzaparrilla
La zarzaparrilla la emplean los Callahuayas para combatir la debilidad general por medio de la purificación de la sangre. Ahora es importante esta preciosa planta por haberse descubierto que es la equivalente de la Testosterona, la hormona masculina, reguladora de la vida sexual y de la vitalidad de todo el organismo. Otros innumerables productos vegetales son objeto de investigaciones, y muchas aplicaciones como panaceas de laboratorio.

En el convento tibetano de “las cien mil imágenes de Maitreia”, nunca faltan los perfumes. El doctor Rudolf Steiner afirma que el empleo de los perfumes para la curación de las enfermedades tenía un pasado remotísimo y un espléndido porvenir. Leadbater dice que nuestros pecados y errores repercuten en nuestros cuerpos y que pueden ser eliminados por la acción de ciertos perfumes. Cada vicio tiene sus larvas que se adhieren al cuerpo Astral, y sólo desintegrando esas larvas por medio de ciertos perfumes se logra la curación total de esos vicios y hábitos.
Rudolf Steiner

Estatuas de Buda hecha con madera olorosa del sándalo, existen en Pekín, en Tibet y en el claustro Mogol “Erdoni Dsu”. Estas estatuas se llaman “Dscho” (escrito “jebe” esto es del señor o maestro), también las hay en Lassa capital del Tibet.

“Tschima-Purma” es el nombre de ciertas bolas de paño llenas de hierbas aromáticas que tibetanos y mongoles cuelgan de los techos de sus templos para fines curativos.

Los severos estudios de medicina Himaláyica y Trans-Himaláyica, incluyen la ELEMENTOTERAPIA, la OSMOTERAPIA, la ASTROLOGÍA, QUÍMICA OCULTAS y la ANATOMÍA de los siete cuerpos. Todo auténtico médico Lama es clarividente, y realmente no se puede ser médico sin ser clarividente.

Si los médicos apetecieran realmente ser científicos de verdad, ser magos de la naturaleza con todo orgullo, no vacilarían en enriquecer el bagaje de su ciencia prestando un poco de atención a la sabiduría oculta de la magia elemental (la Elementoterapia) que aunque muy antigua, está llamada a ocupar un sitio preferente, por derecho propio, en el concierto de la Salud pública.

Tomado de "Medicina oculta y magia práctica" de Samael Aun Weor

viernes, 18 de noviembre de 2011

EL DINERO Y LA AMBICIÓN + práctica de meditación

EL DINERO

¿Por qué el dinero ha asumido tan inmensa importancia en nuestra vida? ¿Acaso dependemos exclusivamente de él para nuestra propia felicidad psicológica? Todos los seres humanos necesitamos, pan, abrigo y refugio; esto se sabe. Pero, ¿por qué es que esto tan natural y sencillo para las aves del cielo, ha tenido una importancia y significación tan tremenda y espantosa?

El dinero ha asumido tal valor exagerado y desproporcionado porque psicológicamente dependemos de él para nuestro bienestar. El dinero alimenta nuestra vanidad personal, nos da prestigio social, nos brinda los medios de lograr el poder. El dinero ha sido usado por la mente con fines y propósitos totalmente diferentes de los que tiene en si mismo, entre las cuales esta cubrir nuestras necesidades físicas inmediatas. El dinero esta siendo utilizado con propósitos psicológicos; esa es la causa por la cual el dinero ha asumido una importancia exagerada y desproporcionada.

Necesitamos dinero para tener pan, abrigo y refugio; eso es obvio. Pero cuando el dinero se convierte en una necesidad psicológica. Cuando lo utilizamos con propósitos distintos de los que tiene en sí mismo, cuando dependemos de él para conseguir fama, prestigio, posición social etc., entonces el dinero asume ante la mente una importancia exagerada y desproporcionada; de aquí se origina la lucha y el conflicto por poseerlo.

Es lógico que tenemos necesidad de conseguir dinero para satisfacer nuestras necesidades físicas. (Para tener pan, abrigo y refugio). Pero si dependemos del dinero exclusivamente para nuestra propia felicidad y satisfacción personal, entonces somos los seres más desgraciados de la tierra. Cuando comprendemos que el dinero sólo tiene por objeto proporcionarnos pan, abrigo y refugio, entonces le ponemos espontáneamente una limitación inteligente; el resultado de esto es que el dinero ya no asume ante nosotros esa importancia tan exagerada que tiene cuando se convierte en una necesidad psicológica.

El dinero en si no es bueno ni malo. Todo depende del uso que hagamos de él. Si lo utilizamos para el bien, es bueno. Si lo utilizamos para el mal, es malo.

Necesitamos comprender a fondo la verdadera naturaleza de la sensación y de la satisfacción. La mente que quiera llegar a comprender la verdad debe estar libre de estas trabas.

Si queremos de verdad libertar el pensamiento de las trabas de la sensación de satisfacción, tenemos que empezar con aquellas sensaciones que son para nosotros más familiares, y establecer allí el adecuado cimiento para la comprensión. Las sensaciones tienen su lugar adecuado y cuando las comprendemos profundamente en todos los niveles de la mente, no asumen la estúpida deformación que ahora tiene. Muchas personas piensan que si todo orden de cosas marchase de acuerdo con el partido político al cual pertenecen y por el cual luchan siempre, entonces tendríamos un mundo feliz lleno de abundancia, paz y perfección. Ese es un concepto falso, porque realmente nada de eso puede existir si antes no hemos comprendido individualmente el verdadero significado de las cosas.




El ser humano es demasiado pobre internamente y por eso necesita del dinero y de las cosas para su sensación y satisfacción personal. Cuando alguien es pobre internamente busca externamente dinero y cosas para completarse y buscar satisfacción. Es por eso que el dinero y las cosas materiales han tomado un valor desproporcionado y que el ser humano esté dispuesto a robar, explotar, y mentir a cada instante. A eso se debe la lucha entre el capital y el trabajo, entre patronos y obreros, entre explotadores y explotados, etc.


Son inútiles los cambios políticos sin haber comprendido antes nuestra propia pobreza interior. Pueden cambiarse una y otra vez los sistemas económicos, pueden alterarse una y otra vez el sistema social, pero si no hemos comprendido  la íntima naturaleza de nuestra pobreza interior, el individuo creará siempre nuevos medios y caminos de obtener satisfacción personal a costa de la paz de otros.

Es urgente comprender profundamente la naturaleza íntima de este “mí mismo”, si es que realmente queremos ser ricos internamente. Quien es rico internamente es incapaz de explotar al prójimo, es incapaz de robar y de mentir. Quien es rico internamente está libre de las trabas de la sensación y satisfacción personal. Quien es rico internamente ha hallado la felicidad.

Necesitamos dinero, es cierto. Pero es necesario comprender nuestra justa relación con éste. Ni el asceta, ni el avaro codicioso han comprendido jamás cuál es nuestra justa relación con el dinero. No es renunciando al dinero, ni codiciándolo, como podemos llegar a entender nuestra justa relación con éste. Necesitamos comprensión para darnos cuenta inteligentemente de nuestras propias necesidades materiales sin depender desproporcionalmente del dinero.

Cuando comprendemos nuestra justa relación con el dinero, termina de hecho el dolor del desprendimiento, y el sufrimiento espantoso que nos produce la competencia. Debemos aprender a diferenciar entre nuestras necesidades físicas inmediatas y la dependencia psicológica de las cosas, que crea la explotación y la esclavitud.

Necesitamos dinero para cubrir nuestras necesidades físicas inmediatas.

 Desgraciadamente la necesidad se transforma en codicia. El “yo” psicológico, percibiendo su propio vacío y miseria, suele darle al dinero y a las cosas un valor distinto al que tienen, un valor exagerado y absurdo. Así es como el “yo” quiere hacerse sentir, deslumbrar al prójimo con las cosas y el dinero.

 Hoy en día nuestra relación con el dinero se basa en la codicia. Alegamos siempre necesidad, para justificarla. La codicia es la causa secreta del odio, y de las brutalidades del mundo. Estas últimas suelen asumir muchas veces aspectos legales. La codicia es la causa de la guerra y de todas las miserias de este mundo. Si queremos acabar con la codicia del Mundo, debemos comprender  que ese Mundo está dentro de nosotros mismos, nosotros somos el mundo, la codicia de los demás individuos está dentro de nosotros mismos. La codicia del mundo está dentro del individuo. Solo acabando con la codicia que llevamos dentro terminará la codicia en el mundo. Sólo comprendiendo el proceso complejo de la codicia en todos los niveles de la mente, podemos llegar a experimentar la Gran Realidad.

LA AMBICIÓN

La ambición tiene varias causas, y una de ellas es eso que se llama miedo.

El humilde muchacho que en los parques de las lujosas ciudades limpia el calzado de los orgullosos caballeros, podría convertirse en ladrón si llegase a sentir miedo a la pobreza, miedo a sí mismo, miedo a su futuro.

La humilde modistilla que trabaja en el fastuoso almacén del potentado, podría convertirse en ladrona o prostituta de la noche a la mañana si llegase a sentirle miedo al futuro, miedo a la vida, miedo a la vejez, miedo a sí misma, etc.

El elegante mesero del restaurante de lujo o del gran hotel, podría convertirse en un gángster, en un asaltante de bancos o en un ladrón muy fino, si por desgracia llegase a sentir miedo de sí mismo, de su humilde posición de mesero, de su propio porvenir, etc.

El insignificante insecto ambiciona ser elefante. El pobre empleado de mostrador que atiende a la clientela y que con paciencia nos muestra la corbata, la camisa, los zapatos, haciendo muchas reverencias y sonriendo con fingida mansedumbre, ambiciona algo más porque tiene miedo, mucho miedo a la miseria, miedo a su futuro sombrío, miedo a la vejez, etc.

La ambición es polifacética. La ambición tiene cara de santo y cara de diablo, cara de hombre y cara de mujer, cara de interés y cara de desinterés, cara de virtuoso y cara de pecador.

Existe ambición en aquel que quiere casarse y en aquel viejo solterón empedernido que aborrece el matrimonio.

Existe ambición en el que desea con locura infinita ser alguien, figurar, trepar, y existe ambición en aquel que se hace anacoreta, que no desea nada de este mundo porque su única ambición es alcanzar el cielo, liberarse, etc.

Existen ambiciones terrenales y ambiciones espirituales. A veces la ambición usa la máscara del desinterés y del sacrificio.

Quien no ambiciona este mundo ruin y miserable, ambiciona el otro; y quien no ambiciona dinero, ambiciona poderes psíquicos.

Al “yo”, al mí mismo, al sí mismo, le encanta esconder la ambición, meterla en los recovecos más secretos de la mente, y dice luego: “yo no ambiciono nada, yo amo a mis semejantes, yo trabajo desinteresadamente por el bien de todos los seres humanos”.

El político “zorro” y que se las sabe todas, asombra a veces a las multitudes con sus obras aparentemente desinteresadas; mas cuando abandona el empleo, es apenas normal que salga de su país con unos cuantos millones de dolares o euros.

La ambición disfrazada con la máscara del desinterés suele engañar a las gentes más astutas.

Existen en el mundo muchas gentes que sólo ambicionan no ser ambiciosas.

Son muchas las gentes que renuncian a todas las pompas y vanidades del mundo porque sólo ambicionan su propia autoperfección íntima.

El penitente que camina de rodillas hasta el templo y que se flagela lleno de fe, no ambiciona aparentemente nada y hasta se da el lujo de dar sin quitar nada a nadie, pero es claro que ambiciona el milagro, la curación, la salud para sí mismo o para algún familiar, o bien la salvación eterna.

Nosotros admiramos a los hombres y mujeres verdaderamente religiosos, pero lamentamos que no amen a su religión con todo desinterés.

Las santas religiones, las sublimes sectas, órdenes, sociedades espirituales, etc., merecen nuestro amor desinteresado.

Es muy raro encontrar en este mundo alguna persona que ame su religión, su escuela, su secta, etc., desinteresadamente. Eso es lamentable.

Todo el mundo está lleno de ambiciones. Hitler se lanzó a la guerra por ambición.

Todas las guerras tienen su origen en el miedo y la ambición. Todos los problemas más graves de la vida tienen su origen en la ambición.

Todo el mundo vive en lucha contra todo el mundo debido a la ambición, unos contra otros y todos contra todos.

Toda persona en la vida ambiciona ser algo, y la gente de cierta edad, maestros, padres de familia, tutores, etc., estimulan a los niños, a las niñas, a las señoritas, a los jóvenes, etc., a seguir por el camino horrendo de la ambición.

Los mayores les dicen a los alumnos y alumnas: “Tienes que ser algo en la vida, volverte rico, casarte con gente millonaria, ser poderoso, etc., etc.”

Las generaciones viejas, horribles, feas, anticuadas, quieren que las nuevas generaciones sean también ambiciosas, feas y horribles como ellas.

Lo más grave de todo esto es que la gente nueva se deja marear y también se deja conducir por ese camino horrible de la ambición.


Los maestros y maestras deben enseñar a los alumnos y alumnas que ningún trabajo honrado merece desprecio. Es absurdo mirar con desprecio al chófer de taxi, al empleado de mostrador, al campesino, al limpiador de calzado, etc.

Todo trabajo humilde es bello. Todo trabajo humilde es necesario en la vida social. No todos nacemos para ingenieros, gobernadores, presidentes, doctores, abogados, etc.

En el conglomerado social se necesitan todos los trabajos, todos los oficios; ningún trabajo honrado puede jamás ser despreciable.

En la vida práctica cada ser humano sirve para algo, y lo importante es saber para qué sirve cada cual.

Es deber de los educadores descubrir la vocación de cada estudiante y orientarle en ese sentido. Aquél que trabaje en la vida de acuerdo con su vocación, trabajará con amor verdadero y sin ambición.

El amor debe reemplazar a la ambición. La vocación es aquello que realmente nos gusta, aquella profesión que con alegría desempeñamos porque es lo que nos agrada, lo que amamos. En la vida moderna por desgracia las gentes trabajan a disgusto y por ambición, porque ejercen trabajos que no coinciden con su vocación.

Cuando uno trabaja en lo que le gusta, en su vocación verdadera, lo hace con amor porque ama su vocación, porque sus aptitudes para la vida son precisamente las de su vocación.

Ese precisamente es el trabajo de los maestros: Saber orientar a sus alumnos y alumnas, descubrir sus aptitudes, orientarles por el camino de su auténtica vocación.


PRÁCTICA:


lº. Acuéstese usted en forma de estrella; abriendo piernas y brazos de derecha a izquierda.
2º. Concéntrese ahora en sus propias necesidades físicas inmediatas.
3º. Medite usted, reflexione en cada una de esas necesidades.
4º. Adormézcase tratando de descubrir por si mismo, dónde termina la necesidad y dónde comienza la codicia.
5º. Si su práctica de concentración y meditación interna es correcta, en visión interna descubrirá cuáles son sus legítimas necesidades.
Recuerde que sólo comprendiendo profundamente la necesidad y la codicia podrá usted establecer cimientos verdaderos para el correcto proceso del pensar.