lunes, 4 de junio de 2012

LA CLARIVIDENCIA

Podemos definir la clarividencia como la facultad de ver con el «ojo interno» o vista espiritual, de manera que se puedan predecir las cosas que están por ocurrir. La verdadera clarividencia es la facultad de ver a través de la materia más densa, desapareciendo esta, a voluntad del vidente y sin que sea un obstáculo para ello el tiempo, pasado, presente o futuro.

Existen gran variedad de ciencias de predicción, que consisten en el hecho de poder saber, conocer y adivinar las cosas que están por ocurrir. Esto implica necesariamente la posibilidad de penetrar en una dimensión paralela donde se hallen depositados los datos.

Para comprender todos estos fenómenos, debemos antes estudiar las leyes que gobiernan al hombre y a su vida, tales como el Karma, Recurrencia etc...

Entre la gran variedad de ciencias de predicción encontramos, por ejemplo, las siguientes:

-La Astrología: Es aquella ciencia de predicción que elabora sus datos a partir del movimiento de los Astros.
-La Cartomancia: Su predicción viene determinada por las diferentes cartas o naipes, con sus símbolos y números.
-La Metoposcopia: Predicción por las líneas de la frente.
-La Numerología: Este tipo de predicción se elabora a partir del valor cabalístico de los números y fechas.
-La Oculomancia: Predicción por el examen minucioso del ojo humano.
-La Quiromancia: Predicción mediante la lectura de las líneas de las manos, etc...

La base principal para practicar cualquier tipo de predicción, radica en poder leer e interpretar los diferentes oráculos y esto está en su mayor parte relacionado con el poder imaginativo o de «Clarividencia» y con el poder intuitivo (La intuición).

Las enseñanzas Gnósticas dan una explicación clara y concreta sobre lo que es la clarividencia y las prácticas necesarias para que el estudiante pueda desarrollar este sentido del Alma.

Samael Aun Weor nos dice:
«La clarividencia y la imaginación son la misma cosa. La clarividencia es la imaginación, y la imaginación es la clarividencia. Cuando una imagen surge en nuestro interior, debemos examinarla con serenidad, para descubrir su contenido. Hay que hacer una diferenciación entre las imágenes propias y las imágenes ajenas. La imaginación tiene dos polos: uno receptor y otro proyector. Una cosa es recibir y otra es proyectar una imagen creada por nuestro entendimiento. El polo contrario de la imaginación es el imaginario. Imaginación es clarividencia. Imaginario, son las imágenes absurdas creadas por una mente llena de aberraciones...»

Conviene aclarar que la parte más elevada y pura de la imaginación, viene a ser la clarividencia, mientras que el nivel más bajo de la imaginación es la fantasía.

Desde el punto de vista que la clarividencia es imaginación; podíamos decir que toda persona es más o menos clarividente. La diferencia está, en las personas que se han sometido a duras disciplinas esotéricas para desarrollar su sexto sentido y las que no.

Debemos saber diferenciar entre, lo que es clarividencia y lo que es seudo-clarividencia. La clarividencia se fundamenta en la objetividad y la pseudo-clarividencia en la subjetividad. Podemos definir la objetividad como la Realidad Espiritual (Mundo Espiritual) y la subjetividad como el Mundo de la Ilusión que no tiene nada de realidad. Entre estos dos mundos existe una zona intermedia la cual puede ser objetiva o subjetiva y que conocemos con el nombre de mundo Astral.

Existen diversas clases de percepciones clarividentes que las podemos clasifica de la siguiente manera:
* La Clarividencia Consciente.
* La Clarividencia Inconsciente.
* La Clarividencia infraconsciente.
* La Clarividencia Subconsciente.
* La Clarividencia Supraconsciente.

Cada persona reacciona de una manera diferente ante las percepciones clarividentes, dependiendo de su diagnóstico Psicopatológico y Personalógico que posea.

Para desarrollar correctamente la clarividencia necesitamos una buena cultura intelectual, así como para desarrollar los poderes ocultos, chacras etc.; necesitamos de una fuerte disciplina intelectual. Sin una verdadera base intelectual, podríamos caer en serios problemas degenerativos. Además de ésta base intelectual, es indispensable someternos a una disciplina esotérica con el propósito de estudiarnos a nosotros mismos.

El gran iniciado Rosa-Cruz Max Heindel, en su obra titulada «El Concepto Rosa-Cruz del Cosmos», nos explica que cuando los Chakras (vórtices magnéticos) del Cuerpo Astral giran de izquierda a derecha, la clarividencia resulta positiva y, al contrario, cuando giran de derecha a izquierda la clarividencia es negativa.

La principal diferencia entre la clarividencia positiva y negativa está en que el clarividente positivo puede manejar a voluntad su facultad, mientras el negativo resulta siempre engañado; ya que lo que percibe, realmente, son formas que existen en el infraconsciente de la naturaleza.

Como ya dijimos anteriormente, para desarrollar esa clarividencia positiva es necesario someternos a serias disciplinas esotéricas y estudiar las obras de los grandes autores como: Samael Aun Weor, Helena Petrovna Blavatsky, Sivananda, Arnoldo Krumm Heller, Rudolf Steiner, etc...

La Clarividencia Consciente, es aquella clarividencia que poseen las personas que han logrado despertar conscientemente en los Mundos Superiores. Las personas normales durante el sueño cotidiano, vivimos en las Regiones Suprasensibles de la Naturaleza, pero desgraciadamente estamos con la conciencia totalmente dormida. Esa clarividencia consciente y positiva de la que estamos hablando, solo la poseen aquellas personas que viven despiertas en esos Mundos Suprasensibles y que tienen una conciencia continua, aunque su cuerpo físico esté despierto o descansando en la cama.

El clarividente debe ser una persona analítica, inteligente y científica, ya que el peor enemigo de la clarividencia es la ignorancia. Por lo tanto, podíamos decir que el clarividente debe aprender a ver sin juzgar, en ausencia de esos defectos psicológicos que tienen atrapada y dormida nuestra Esencia.

La Clarividencia Inconsciente, es aquella que se elabora en nuestro inconsciente. Toda la información que pasa al cerebro a través de nuestros sentidos, se deposita en nuestro inconsciente, esta información pasa por un mal intérprete, que son nuestros defectos psicológicos, dando lugar, de esta forma, a incorrectas interpretaciones. Por lo tanto, para llegar a una clarividencia perfecta, es preciso que vayamos comprendiendo y destruyendo nuestros defectos psicológicos, a través de las prácticas que las Enseñanzas-Gnósticas nos ofrecen.

La Clarividencia infraconsciente, es lo que conocemos normalmente como pesadillas o malos sueños. Este tipo de clarividencia solamente percibe los recuerdos horrorosos del pasado y las creaciones tenebrosas del lnfraconsciente del hombre.

La Clarividencia Subconsciente, es aquella que sólo percibe la historia de la raza humana a través de los siglos. En el subconsciente es donde viven los recuerdos de todas nuestras existencias o vidas pasadas, por lo que el resultado de sus visiones puede ser totalmente erróneo.

La Clarividencia Supraconsciente, es la más elevada que existe, es la de la Conciencia en su plena expansión.

Para poder llegar a esta clarividencia supraconsciente, es necesario que sigamos el camino de la iniciación, con sus escalas de conocimiento directo, que son: Imaginación, inspiración e intuición. El mundo del conocimiento imaginativo, es el mundo de las imágenes simbólicas. El mundo de la inspiración nos permite poder interpretar correctamente los símbolos. El mundo de la intuición es el mundo del Ser, por lo tanto los agregados psicológicos no forman parte de este mundo, no tienen acceso a él. El Mundo de la Intuición es el del Espíritu Universal de vida.

Las personas que alcancen la supraconsciencia son los verdaderos clarividentes Iluminados y ninguno de ellos presumiría de sus facultades.

Como todo lo existente en el mundo, hay grados y grados. En la clarividencia ocurre lo mismo, hay que diferenciar entre la clarividencia de un Maestro y la clarividencia de un discípulo.

La clarividencia, va íntimamente relacionada con el desarrollo del Chakra frontal. Cualquier persona puede seguir una disciplina esotérica para poner en actividad sus chakras o ir desarrollando sus poderes de clarividencia. El chakra frontal o de Ajna, está ubicado en el plexo cavernoso, en el entrecejo. Se le denomina también sentido espacial o tercer ojo y está relacionado íntimamente con la glándula Hipófisis y despertándolo, se obtienen los ocho Shidis o poderes mayores, y 32 poderes menores. El Chakra de Ajna, tiene dos pétalos y su color está entre el rosado y el violeta pálido. Este Chakra reúne importantísimas funciones, que están ligadas a la videncia en los planos Superiores del Universo, permitiendo al Iniciado llevar sus investigaciones hasta el átomo, cuya estructura puede ser percibida y analizada con claridad.

Las Enseñanzas Gnósticas nos dicen que debemos valernos de la meditación interna y de la vocalización de ciertos mantrams, si es que realmente queremos ser clarividentes. Tenemos que ser tenaces y constantes en estos trabajos, no cansarnos de trabajar en ello hasta que comencemos a notar las primeras percepciones clarividentes. La mayoría de las veces estas percepciones se empiezan a notar en la meditación interna, con pequeñas manchas luminosas planas y brillantes. Estos destellos corresponden al «Ojo de la Sabiduría», que se encuentra situado en nuestro entrecejo. Debemos saber distinguir siempre, entre la imaginación y la fantasía y recordar que la imaginación es positiva pero la fantasía es perjudicial para nuestra mente. Por último recordemos que el peor enemigo de la clarividencia es la ignorancia, por lo tanto bien vale la pena estudiar a fondo las Enseñanzas-Gnósticas que se encuentran en todas las obras de los Grandes Maestros y formar en nosotros un nivel intelectual óptimo para el advenimiento de este sexto sentido.