viernes, 16 de septiembre de 2016

LOS MISTERIOS DEL REY DEL MUNDO - MELQUISEDEC

La vez que el Rey del Mundo se apareció a los lamas del monasterio de Narabanchi Kure, hizo la siguiente profecía.

«Cada día más se olvidarán los hombres de sus almas y se ocuparán de sus cuerpos. La corrupción más grande reinará en la tierra. Los hombres se asemejarán a animales feroces, sedientos de sangre de sus hermanos. ...

LA ERA DE ACUARIO

LA ERA DE ACUARIO

La nueva Era de Acuario, empezó exactamente el 4 de febrero del año 1962, entre las dos y las tres de la tarde.

Las enseñanzas gnósticas, develadas en esta época por el  M. Samael Aun Weor, nos explican claramente las influencias y consecuencias que esta entrada, en la nueva Era, suponen para el ser humano.

Si observamos detenidamente el mapa cósmico del 4 de febrero de 1962, podremos ver que en esta fecha, los planetas del Sistema Solar, formaron una conjunción en la constelación de Acuario, iniciándose así la nueva Era.

Este fenómeno fue observado perfectamente por los Astrónomos de los diferentes observatorios de cualquier parte del mundo.


No se trata de una información sin documentación de ninguna especie, puesto que si buscamos en la prensa de esa fecha, podremos leer algunos de sus artículos:

El A B C. del viernes, del 2 de febrero de 1962, tenía el siguiente titular:

"Pánico en Nepal y la india ante el anunciado Fin del Mundo", el A. B. C. del 3 de febrero del mismo año decía: "Hay ocho planetas en conjunción con el Sol".

En el Diario Ya del 4 de febrero de 1962, se podía leer:

"Ansiedad en las comunidades hindúes por la rara conjunción de planetas", (los astrólogos han predicho grandes calamidades en este fin de semana), etc., etc., etc.

Ante esta conjunción planetaria, una parte de la humanidad creyó ver presagios que anunciaban una catástrofe, otros veían buenos presagios para la humanidad, como es el caso del notable astrólogo de Taipeh (Formosa) Yuan Shu San y que recogía El Noticiero Universal del 1 de Enero de 1962. Yuan Shu San, aseguraba que la conjunción de Mercurio, Marte, Venus, Júpiter y Saturno con el Sol presagian "un feliz y próspero año para todo el mundo." Añadiendo que la última vez que se registró una conjunción planetaria semejante fue en 1524 reinando el emperador Chia Ching, de la dinastía Ming y el país gozó de una paz y una prosperidad no interrumpida durante todo el año.
Para mayor información, sería interesante observar las gráficas de astrología de Giles D' Ambra, donde codifica la posición de los astros desde el año 1900 al 2000.

Si observamos la gráfica del 4 de febrero de 1962, podremos ver como los planetas de nuestro Sistema Solar, hasta Saturno, o sea, los de mayor influencia por su proximidad a la Tierra, se dan cita bajo la constelación de Acuario. Esta gráfica nos sirve para comprobar, hoy día, a través de los años que han pasado, la posición de todos estos planetas. Es el registro gráfico que da la demostración de un hecho que sucedió dentro de la mecánica universal y que dejó grandes influencias espirituales y psicológicas como nos explican las enseñanzas Gnósticas.

Hay que tener en cuenta que con la llegada de la nueva Era y los últimos tiempos de la Era de Piscis, hay una mezcla de dos corrientes, una que agoniza y otra que nace, una que está caduca y otra que es revolucionaria.


Si tratamos de estudiar el símbolo de Acuario, el símbolo del Aguador, que trata de mezclar los dos elixires, rojo y blanco, llegaremos a la conclusión que es la Edad de la síntesis.

La cita que tuvieron estos planetas, fue lo que dio origen al inicio de toda una revolución psicológica y espiritual. Observamos que a partir de entonces se originan movimientos con un nuevo giro sobre el concepto moral, el comportamiento, la sexualidad, etc... Todos ellos factores de cambio social y de conducta.

Pero no olvidemos que cuando vemos un cambio en el exterior, este ya se ha realizado en el interior, puesto que lo exterior es el reflejo de lo interior.

De la misma manera que existe el año terrestre, también existe lo que se llama Año Sideral, que es el tiempo que tarda el sistema solar en dar la vuelta alrededor del cinturón zodiacal.

Cada vez que termina un viaje alrededor del cinturón zodiacal, el Sistema Solar de Ors, (en el cual nos encontramos), se acerca peligrosamente a un planeta llamado "Hercólubus", perteneciente al Sistema Solar de Tylo, un sistema muy próximo al nuestro.

Los astrónomos ya saben de la aproximación de este planeta y le han denominado, "Planeta Rojo" o "Barnard I". Dicho planeta es seis veces más grande que Júpiter, el mayor de nuestro sistema, por lo que tiene un poder magnético grandísimo, lo cual afectará de una manera catastrófica a nuestro planeta Tierra.

Este choque magnético, produciría una revolución total de los Ejes de la Tierra, desencadenando así una serie de terremotos e incluso la activación de volcanes inactivos hoy en día.

La influencia planetaria tiene más importancia y realidad de lo que a simple vista podemos creer.

Esta Era de Acuario es época de grandes revoluciones, a las que nosotros nos veremos sometidos. Si estas revoluciones las canaliza el hombre interior habrá grandes progresos espirituales y si por el contrario las canaliza el hombre exterior, habrá grandes progresos materiales, dominando la personalidad sobre la esencia, el saber sobre el Ser, la desmitificación y la lucha del ser humano por el ser humano, perdiendo la conciencia trascendental del hombre que se olvidó de la reconciliación de su parte espiritual con su parte material. A la humanidad nos queda juzgar por nosotros mismos estas cuestiones.

"La realidad, la cruda realidad, es que ya estamos en la Era de Acuario. Era gobernada por el explosivo Urano, Señor de la casa de Acuario. Inevitablemente viene un cambio total en todo este orden de cosas: La Ciencia, la Filosofía, el Arte y la Religión deberán unirse a la luz de la Gnosis, la política pasará por tremendas transformaciones, las guerras atómicas producirán mucho dolor y, al final, un espantoso y terrible cataclismo acabará con la Raza Aria. Este acontecimiento no será el primero que ocurre ni tampoco será el último. Recordemos a la humanidad Atlante y al continente de la  Atlántida.

Las tradiciones arcaicas dicen que los atlantes utilizaban una fuerza misteriosa llamada "Vril", cuyo abuso provocó la revolución de los ejes de la Tierra, el cambio de lecho de los océanos y la sumersión de la Atlántida. Esta energía o "Vril", es la misma energía atómica.

La desintegración del átomo provocará -a la larga-, una descomposición en cadena y el resultado será que la Tierra  retrotraerá hacia el arcaico pasado. Desde un remoto pasado, la Naturaleza ha venido trabajando con las fuerzas de cohesión molecular y ahora nosotros trabajamos con la antítesis: con las fuerzas de desintegración atómica. Esto significa regreso hacia el Caos, hacia la nebulosa y, con ello, la actualización de los viejos y arcaicos cataclismos."